viernes, 15 de abril de 2011

Nuevos realizadores en el Bafici

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Jueves, 14 de abril de 2011

Nuevos realizadores en el Bafici

Una camada sub-30 domina la Competencia Oficial Argentina. Pablo Levy, Nicolás Grosso y Laura Citarella son tres de ellos. Sus vivencias y películas en un festival que “te acoge, pero también es un poco hostil”.
Por Federico Lisica
Pablo Levy (23 años) llega a la cita directo de la proyección de su debut con ojos –y pelos– desorientados. Nicolás Grosso (26 años) atraviesa la misma situación. Laura Citarella (29 años) viene de La Plata; estuvo ultimando su ópera prima y la noche anterior dio un recital con su banda. Casi no descansó. Ellos tres son algunos de los realizadores que participan de la Competencia Oficial Argentina del festival, sección conformada, en su gran mayoría, por un seleccionado sub-30 que representa el cine de estas horas, el de ediciones recientes y de las futuras, claro. “Ya nos vamos acostumbrando a que el Bafici signifique mucho trabajo, cero esparcimiento y nada de dormir”, dirá Laura. Sus registros tienen distintos formatos, texturas y desarrollo, los une el pulso “observacional” y un fin: “Lo importante es que las películas se hagan y existan; hay algo radical en esto, implican un esfuerzo de la san puta...”, dicen armando la oración entre los tres.
La carrera del animal, de Nicolás Grosso, relata –a partir de un “núcleo familiar acotado”– las desavenencias de dos hermanos que deben hacerse cargo de una fábrica, ya que su padre desapareció sin dejar rastro alguno. “Hay mucha presión sobre ellos dos –explica Grosso– y la mirada la lleva el menor.” En la historia, dominada por el blanco y negro, se cuela otro protagonista: “Las locaciones del sur del Gran Buenos Aires y el campo son como personajes en sí mismos”. Grosso se dio cuenta de que tenía una película en la sala de montaje, cuando tomó el riesgo de ir por la forma más que por lo plenamente narrativo. “Si bien es un film perceptual, los que están ahí actúan y sienten”, aclara.
¿Puede un documental sobre un negocio de telas del barrio de Once emular a Los Soprano? Muchísimo, a juzgar por el afiche del film Novias-Madrinas-15 Años, registro con el que Pablo y su hermano Diego Levy quisieron “devolverle algo” a su padre, el Tony de la historia, junto a sus cinco fieles laderos por más de treinta años. “Yo soy actor, vengo de la improvisación, pero sabía que quería filmar eso y podía hacerlo.” En esa búsqueda se alejó de “la estética de documental”, seducido por captar a “estos tipos actuando por vender sedas”. Fue un trabajo “de espionaje” sobre un ámbito con reglas masculinas, pero que trabaja para la platea femenina: “Hace poco fue a comprar al local la hermana de Kirchner. ‘No sabés la escenita que te perdiste’, me dijeron”. “Es el poder de esos testimonios”, apura, como el de uno de los protagonistas, fan en extremo de Los Beatles. “El tipo recita en cámara todas las canciones de Abbey Road en castellano: ‘Vengan conmigo’, ‘Algo’, ‘Oh, querida’... Casi terminamos por llamar a la película ‘El martillo de plata de Maxwell’.”
La película Ostende implicó para Citarella “una filmación express”. Diez jornadas que se delinearon el mismo día lluvioso en el que llegó al balneario, a fines de octubre de 2010. Escribió el personaje de la chica que pasa unos días en un hotel fuera de temporada pensando en la actriz Laura Paredes. Ahí –en ese universo ventoso, ínfimo y semidesértico– se le “comienzan a disparar situaciones cómicas, cotidianas y no estructuradas”. “En un principio no tenía más pistas que ese espacio, luego encontré ese diálogo de universos y lo fundamental que es la narración sonora”, dice. Aunque aclara que, “salvo la misma energía por hacer”, no se coló en su primer largo algo de su perfil como cantautora. Aún empapada del rodaje, dudó en exponer Ostende en el Bafici, ya que “es un espacio que te acoge, pero también es un tanto hostil” (para más datos, vale echarle una mirada al blog Ihateyoubafici). La productora de Historias extraordinarias y Castro –exhibidas en ediciones pasadas– todavía recuerda una película que vio en 1999 junto a su familia: “No entendía bien el código, ni qué tipo de cosas daban en el Bafici, y terminé viendo Lies, una coreana medio porno... Mis viejos me miraban como diciendo: ‘¿Esto es lo querés hacer?’”.
* La carrera del animal, 17 de abril a las 19.45, en el Hoyts Abasto 12. * Ostende, 15 de abril a las 23, en el Hoyts Abasto 11. * Novias-Madrinas-15 Años, 17 de abril a las 13.15, en el C.C. 25 de Mayo.

jueves, 14 de abril de 2011

Neorealismo Skater / Bafici


En el Bafici 2010, los skaters marplatenses de Somos Nosotros -dirigida por Mariano Blanco- rodaron por la pantalla; esta vez la cuestión se triplicó con la alemana Swans, la griega Wasted Youth y Tilva Ros de Serbia (las dos últimas en Competencia Oficial Internacional). Lejos del ritmo adrenalínico de los X-Games y del hiper marketinero Tony Hawk, las cintas se montan sobre las cuatro ruedas para dar una instantánea de la adolescencia. Secuencias que entre ollies y golpes devuelven algo estático y reflexivo. “Hay un momento en que te creés invencible y se te resbala en las manos”,  dice el balcánico Nikola Lezaic (29 años) quien define a su film como: “Skate, drama, romance y Jackass”. En la génesis de Tilva Ros estuvo Crap, un video de acrobacias reales filmadas por Toda y Stefan, dos skaters que terminaron protagonizando su película. Otro punto a destacar es que Lezaic incluyó esas secuencias en el largo. “En cierta forma fue como pegar con plasticola o jugar al pinball con esas filmaciones, pero agregando un componente dramático. Ver Jackass es divertido por un rato, “¿qué tal si sumamos una historia”, pensé. Y la verdad es que hubiese sido ridículo no mostrarlos sobre los skates. ¡Es lo que hacían todo el día! -se ríe- el resto surgió de anécdotas y de mis recuerdos”. El debutante linkea su obra con American Graffitti y Thumbsucker  antes que con Paranoid Park de Gus Van Sant (¿la Santa Patrona del género?). “Justo estaba empezando con Tilva Ros, veo sus escenas en lugares abiertos y me digo “¡No!, hizo lo mismo que había pensado, después básicamente dejó de importarme. Y si tuviese que hablar de la referencia de Van Sant creo que Mi Mundo Privado fue más influyente”, explica. 
En la vida de Toda y Stefan aparece una chica, pero es lo de menos, ellos perciben que les queda poco tiempo de amistad. Un último verano que la cámara de Lezaic seguirá por las minerías clausuradas de la ciudad de Bor. “Me interesaba más mostrar la belleza en lo roto y demolido que buscar un alegato político determinado”, apunta. Y la historia casi intercede entre esos dos amigos de verdad. “Yo les anticipé que filmar te podía cambiar la vida y me entristecí cuando me contaron que se habían peleado. Por suerte recompusieron su relación y siguen patinando juntos”. 

martes, 12 de abril de 2011

El traje de Pergo

Pregunta para todos los que se mostraron espantados por el atuendo de Mario Pergolini en La Cornisa. Si aparecía con una remera de AC DC, ¿estábamos frente a un antisistema?

Rep en Ciclo Inconcluso


sábado, 9 de abril de 2011

El Estudiante / Bafici

SANTIAGO MITRE PRESENTA “EL ESTUDIANTE”

“Me tenté de meter lo que pasaba en la historia”

Por Federico Lisica


“La realidad se iba filtrando en la filmación. Durante esos siete meses falleció Néstor Kirchner y mataron a Mariano Ferreyra. Y aunque no se los mencione directamente en la historia, te das cuenta del contexto”, dice Santiago Mitre sobre El estudiante, una de las tres películas argentinas seleccionadas para la Competencia Oficial Internacional del Bafici (junto a Norberto, apenas tarde de Daniel Hendler y Yatasto de Hermes Paralluelo). Su ópera prima (sin contar El amor –primera parte– hecha con otros tres realizadores) retrata el devenir de un veinteañero que llega a Capital para estudiar en la UBA, y casi por decantación se convierte en referente de luchas y reclamos. “Roque no es brillante, tiene carisma y cierta habilidad para levantarse chicas; se va metiendo en el mundo de la militancia por una profesora y un viejo militante alfonsinista”, explica su director. Esteban Lamothe y Romina Paula son los protagonistas del film. La música corre por cuenta de Natas y suma “espesor dramático”.
Lo que había comenzado como una investigación sobre la vocación, derivó en siete meses de rodaje en la Facultad de Ciencias Sociales (terminó de filmar hace dos semanas) con un equipo de menos de diez personas, y una reflexión audiovisual sobre lo político. Justo en un momento en que la expresión deja de ser un pecado para la juventud. “Me interesaba partir de ese micromundo que es la universidad, pero para hablar de la política; había algo en torno de ella, en su profesionalización, en su quehacer, que me parecía interesante contar.” Película iniciática entonces, sin ánimo documental, pero que configura un espíritu de época: “Era muy fuerte recorrer los pasillos con los afiches de ‘Cárcel a Pedraza’, se respira lo que pasó en las tomas en los secundarios, las asambleas universitarias, pasó de todo, y me tenté con meterlo en la historia; finalmente decidí confiar en mi intuición”, repasa Mitre, quien con sólo 30 años ya escribió los guiones de las dos últimas películas de Pablo Trapero (Leonera y Carancho).
Para investigar el cosmos universitario, Mitre se valió –más que de referencias cinéfilas– de recorridas “cuasi periodísticas” por los claustros: “Vi Zabriskie Point de Antonioni, pero no hay mucho más”. Digamos que en El estudiante hay una intención deliberada de sumar la real politik al NCA: “Bolivia, El Bonaerense, son películas políticas –aclara para no polemizar–. La diferencia es que acá el mismo objeto a desentrañar es la praxis política desde los ojos de un pibe”.
* El estudiante se da el 12 de abril en Hoyts 11 Abasto a las 20.

jueves, 7 de abril de 2011

Bafici y su música

MUSICA EN EL BAFICI XIII

Ponele onda

Llegan nuevos aires sobre la mezcla de música y cine. Las películas “¿Qué sois ahora?”, “Creo que te amo” y “Canción de amor” fueron hechas por melómanos confesos y alejadas de los clichés del “rockxplotation”.

Por Federico Lisica
Históricamente, el Bafici ha mantenido un paladar negro –pero amplio– para saborear y proyectar lo musical. Reputados rockumentales, biopics y personalidades (A Headbanger’s Journey, Control D.A., Pennebaker y hasta Tom Waits) pudieron ser vistos –algunos caminando– por el Abasto durante el mes de abril. La vacante quedaba para películas hechas por realizadores locales. Es que la fusión entre el séptimo arte y el rock de acá –desde la seminal Hasta que se ponga el sol– no ha sido muy pródiga que digamos. Fueron más los Tango Feroz, los Peperina, la inefable Que sea rock (obra post-Cromañón que no mencionaba el hecho) que los Luca o Buscando a Reynols. En esta edición vienen aires nuevos con ¿Qué sois ahora?, Creo que te amo y Canción de amor. Hechas por melómanos confesos, nacidas de la pulsión por bandas y temas y, principalmente, alejadas de los clichés del “rockxplotation”.
“Teníamos que estar a la altura de lo que estos tipos hicieron musicalmente”, explica Mariano Goldgrob, quien realizó un documental sobre Pequeña Orquesta Reincidentes junto a Gustavo Galuppo. ¿Qué sois ahora? se centra en la virulencia festiva del grupo, su escueto acabóse y la actualidad de sus integrantes. La POR se lanzaba con tubas, acordeones y mandolinas antes que nadie, les esquivaban a las definiciones genéricas y dejaron una trayectoria que “se parece bastante a una historia de amor”, según su co-autor. “Aparecen en el medio de la movida sónica y el sonido shoegaze del Nuevo Rock Argentino, pero ellos eran muy raros para cualquiera: tenían una pluma rioplatense, folklórica, aunque ligada a Nick Cave”, define cual experto. Es que, en 2007, Goldgrob había dirigido Mono, un “mosaico observacional” que captó en vivo a Bauer, Norma, Los Alamos, entre otros. Para su opus 2 renovó su afición por los rompe-moldes.
El film nace de preguntarse por la ausencia, de cuando la Pequeña Orquesta anunció su separación vía mail, sin show de despedida, ni peleas entre sus integrantes. “Queríamos contar mucho más que la historia de una banda de rock”, es por eso que los nueve discos están referidos de forma tangencial, casi no hay cabezas parlantes sino una suerte de collage de registros (VHS, Súper 8, digital, fotos) y palabras.
“El único grupo de los ‘90 que se le parece es Suárez: experimentaron, fueron de culto y tuvieron una disolución silenciosa ‘fantasmal’.” Término, este último, que el cineasta repite una y otra vez para referirse a una banda cuya poética le facilitó el trabajo. “El universo de Reincidentes era bastante visual, en ese sentido no fue difícil; nos rompimos el cráneo, eso sí, en lograr un lenguaje alejado de lo televisivo: es ciento por ciento cinematográfico.”

Creo que te amo, de Germán Greco, se diferencia del tono granulado de ¿Qué sois ahora? por una razón más que obvia. 107 Faunos es una banda que va por su segundo disco –el que le da nombre al largo–, considerado uno de los mejores de 2010. La idea inicial era registrar un clip: “Una base era 1979 de Smashing Pumpkins con esos pibes paseando, o el cine independiente de I.Sat, películas como Kids. Pero como las canciones de la banda se acaban a los dos minutos, no íbamos a tener tiempo de hacer mucho. Entonces nos dijimos: ‘Hagamos un largo’”. El film es una suerte de ópera rock, documental apócrifo, recital ficcionalizado con eje en La Plata. Si en The Song Remains the Same los integrantes de Led Zeppelin soñaron ser hechiceros, mafiosos y caballeros medievales, en Creo que te amo los faunos divagan por las peatonales como empleados de supermercados, bicicleteros y preparan asadazos. El sonido “afiebrado, feliz y melancólico” tiene como desenlace un show en una quinta en pleno verano. La película entrega canciones inéditas y, sobre todo, mucho ánimo lúdico. “Quisimos filmar nuestra cotidianidad, por eso va del amanecer hasta el atardecer, pero agregándole fantasía. No tuvimos muchas referencias, salvo una frase del primer disco: Voy a recorrer el cuadrado, que es la ciudad. O sea, nos valimos de la poesía del grupo, pero filmamos confiando en nuestros corazones.”
El realizador habla siempre en plural y concibe haber hecho una “apología de la amistad”, lo cual se asemeja con esos “colectivos interdisciplinarios” de la capital provincial como el sello Laptra o la apuesta pictórica de Corazones en Bulli. Es más: en Creo que te amo aparecen integrantes de El Mató.... Indiana, Los Culebras. Finalmente la escena platense de comienzo de siglo tiene su registro audiovisual. Algo que a futuro podrán ver masones, extraterrestres, cualquier ser viviente, para entender y disfrutar la cuestión “La Plata”.

Karin Idelson define a Canción de amor –que compite en “Cine del Futuro”–- como “un ensayo, un cuaderno de notas de cosas que veo diariamente”. Se trata de un proyecto muy personal que, a diferencia de los otros, no habla de una banda sino del tipo de temas a los que se refiere en el título. “Deben ser cursis, conmovedoras y tenemos que saber la letra o haberlas bailado, pero no sé si me atrevería a definirlas del todo”, se distancia la realizadora. En la génesis del proyecto entrevistó a Francisco Bochatón, Gabo Ferro, Diego Frenkel y Palo Pandolfo, experimentados en la faena compositiva amorosa; pero entró en crisis, ya que podía ver el final. Entonces, en vez de enfocar a los músicos, prefirió ir por algo “un poco menos controlable”: las canciones iban a ser las protagonistas. “Me interesó captar la forma en la que circulan y el modo en que la gente se las apropia”, cuenta.
Si bien Idelson ha filmado videoclips para Miss Bolivia y Paula Maffia, coloca a Canción de amor más cerca de su trabajo como fotógrafa (“fueron retratos de la música en la ciudad”). La directora salió a la caza de situaciones en las que habría canciones de amor de cualquier género (cumbia, AOR, reggaetón, boleros). Podía ser la entrada de un boxeador antes de subir al cuadrilátero, un strip-tease, un taxi, un hotel alojamiento, una pareja que canta en geriátricos, la música funcional de shoppings o los bailes en boliches. “Fue un recorte caprichoso y azaroso, pero muy real; lo que se oye es lo que sucedió en ese momento.” Como esa mucama escuchando a Brian Adams, a Queen en voz del Coro Kennedy, a Joe Cocker brotando de unos parlantes o a un imitador de Elvis y su compañera de canto. “Las canciones –explica– fueron el punto de partida. No llegué a ninguna respuesta, me interesaba más estar permeable, hay algo enigmático en cada una de ellas.”

¿Qué sois ahora?, 13 de abril a las 20.30, en el Hoyts Abasto. Creo que te amo, 9 de abril a las 20, en el Hoyts Abasto. Canción de amor, 7 de abril, a las 23.30, en el Hoyts Abasto.

martes, 5 de abril de 2011

Fito Páez en Inconcluso


lunes, 4 de abril de 2011

Chau doberman loco amigo

"Levantó la vista y vió a su compañero de secundaria señalándolo con el dedo índice como un resorte, arqueando su cabeza, invitando a un abrazo. Hacía varios años que no se cruzaba con él. Estaba más alto, musculoso y con un flequillo rubio que le llegaba hasta la nariz". 

Diego Echave se murió. En los primeros cuatro años de colegio fuimos muy amigos. Sabía imitar los pasos de Michael Jackson. Era muy fan de Marty McFly pero muy parecido al personaje que hace Corey Feldman en 'Cuenta conmigo' -Teddy Duchamp-. Lo había mordido un doberman en la nariz y le habían hecho una cirugía con la anestesia vencida. En su casa tenían Pepsi en vez de Coca-Cola y un arma descargada con la que el muy turro te apuntaba (a veces cargada). Vivía por el Bajo Flores y más de una vez corrimos en la estación Plaza de los Virreyes cuando los malones diabólicos nos querían robar. Lo quise mucho en esos años.  Y no hace mucho lo recordé para algo que estoy escribiendo, fue un encuentro imaginario que ya no podrá ser.
Chau doberman loco amigo.



domingo, 3 de abril de 2011

Favio Posca en Inconcluso


sábado, 2 de abril de 2011

Duro como Hackman

Idea para un film. Tres ex agentes (uno de la CIA, otro del MI5 y uno de la Sureté) se encuentran para saldar cuentas pendientes en -ponele- Estonia. Se llamaría Gene Hackman Vs. Michael Caine Vs. Jean Paul Belmondo. No hace falta contar mucho más...Bueno, Rutger Hauer puede ser el cuarto en cuestión.