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miércoles, 5 de febrero de 2014

Sabrán comprender

Por unas semanas me van a encontrar por acá. 
Ésta es la razón:

lunes, 8 de abril de 2013

Mujer Fatal

Votó a favor del aborto, según Mitterand tenía "los ojos de Calígula y los labios de Marilyn Monroe", Helmut Newton la consideraba una chica pinup, Morrissey y Elvis Costello le dedicaron sendas  críticas en formato canción, definió a su esposo como "el marido más espectral de todos los tiempos", y llevó adelante la guerra de Malvinas. Todo esto y mucho más sobre Margartet Thatcher aquí.

jueves, 21 de febrero de 2013

Extra Bacon

Siempre me cayó bien Kevin Bacon. Aunque la cancheree como que siempre le faltan 5 pal peso. Hasta me clavé esa bazofia llamada Quicksilver en más de una ocasión por cable, también dos buenas comedias románticas como El dijo, ella dijo y Piratas (gran peli para entender la Generación X, casi tanto como la de la Ben Stiller o la de Cameron Crowe: Singles). Así que me gustó mucho escribir esta nota sobre su serie The Following junto con un análisis sobre la violencia representada en la TV.

viernes, 8 de febrero de 2013

Tony y el Flaco

A un año de la partida del flaco. Mi nota en Página/12.

lunes, 4 de febrero de 2013

¡Qué lindo que es estar en Mar del Plata!

Dos miradas sobre Grizzly Bear y su show en la costa. Aquí y aquí.

jueves, 27 de diciembre de 2012

El hombre del baño

Estábamos en el baño del bar 'Espero Infinito' con mi amigo Tebo, y no nos podíamos acordar el nombre de una canción. Meábamos, tareábamos y nos quemábamos la cabeza, a los gritos pedíamos una ayuda a los cielos que nos diga el nombre de quien la cantaba y el del tema. Ahí entra el hombre al baño, que no fue Rudy Chernicof, sino Sebastián Rubín y dicta: Lisa Loeb-Stay. Hoy salió esta nota en Página/12 por su vuelta de un único show con Grand Prix.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Pablo Alabarces LTA

Para los especialistas en la futbolización del rock y viceversa. Ésta es mi nota de ayer en Página 12.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Artículo

Un artículo que escribí hoy -casi a la madrugada- para un par de horas después.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Recomiendo

Una recomendación animosa.

sábado, 6 de octubre de 2012

Entrevista a Claude Chastagner

 Hace poquito salió esta nota en el Suple NO. Comparto las preguntas y respuestas que quedaron en el tintero de la entrevista al autor del libro 'De la cultura rock'.

¿Qué motivó su investigación? ¿Algo del presente? Si bien su análisis es retrospectivo, parece querer decir más de la actualidad que del pasado... 
-Mi investigación comenzó al darme cuenta de que cada vez más, los anuncios de televisión, los patrocinadores, las revistas especializadas, etc, utilizan la imagen de rebeldía y de protesta, sobre todo la de los años '60 de los músicos de rock. Mi primera reacción, obviamente, similar a la de muchos escritores de rock, era concluir que el rock había vivido su curso, que ya no ofrece alguna relevancia para nuestro mundo y para la vida de los "oprimidos", de los "dominados", los hombres humildes, a los cuales pertenezco, que las conexiones desde el principio con el comercio, el dinero, el capitalismo, etc, por fin había invadido todas las esferas de la música. En una palabra, que el rock se había convertido en sólo una burbuja vacía de la moda, y las apariencias. Al mismo tiempo, sin embargo, las discusiones con mis alumnos o al ir a conciertos y ver a los seguidores,  reveló que aún estaban muy comprometidos con la música, con su fuerza expresiva y de oposición. Así que, ¿dónde nos equivocamos? De ahí mi exploración doble: uno, para rastrear las razones profundas del poder (diminuto o no) del rock en la revuelta, algo que estaba en su propia naturaleza, un énfasis en las imágenes de la rebelión y el choque similares a los principios del capitalismo tardío. Dos, una investigación en cuanto a lo que aún quedaba de la rebelión para que sea aún relevante para la gente, lo que llamé "intersticios", la música de individuos solitarios, que se alejan de las multitudes, de las imitaciones, de las imposturas. Así que de hecho, se puede decir que mi análisis es retrospectivo, ya que buscar las raíces del "problema", pero traté de aplicarlo a la actualidad y lo que las personas hacen ahora con la música.

-Hay un momento en particular, show, disco o artista, que represente para usted la cumbre -y descenso posterior- de la cultura rock como forma de rebelión?

-Obviamente, los nombres serían los de los '60, Lennon, MC5, Iggy Pop, aunque hay otros que llegaron después, Marley, Sex Pistols, Nirvana y U2. Pero al mismo tiempo, soy consciente de la medida en la que estos nombres se han comercializado como rebelión, con su aprobación o no, y como usted dice, su declive posterior. Así que se me vienen los nombres, más independientes del marketing, un montón de mujeres por ejemplo, PJ Harvey, Bjork, o Zappa. Pero al final, más que los propios artistas, ¿no es más bien lo que hacemos con su música, y las palabras y las actitudes lo que más importa? ¿No podemos usar a nuestro favor como arma de resistencia, de oposición, de rebelión, de revuelta, incluso el grupo que suena más inocuo, incluso las boys band podrían serlo? En mi historia personal, como se cita en el libro, lo que cristalizó todo, mi pináculo, es un poco conocido, una banda griega (cuyo líder más tarde llegó a ser conocido como Vangelis), y para un álbum muy específico, 666. En fin...


-¿Vió la película 'Rock of Ages'? En su estupidez, encarna todo lo que usted epecifica, me refiero a a cultura rock como impostura. Hace 25 años teníamos otra película como 'The Decline of Western Civilization Part II: Los años del metal' que era mucho más inteligente en este enfoque, basándose también en el rock de L.A. ¿Estamos en una era de los dinosaurios otra vez? 
-No he visto a 'Rock of Ages', pero sé lo que es (me gustó 'The Decline of Western Civilization Part II: Los años del metal', sin embargo). Algunas personas denuncian, otros explican, otros tratan de obtener sus ganancias ... El tema de veteranos de la música rock es compleja. En primer lugar está la cuestión de que la generación de posguerra, a la que pertenecen estos artistas han tenido éxito, desde los años '60, para controlar no sólo el terreno político y económico, sino también el cultural, sino que han llegado a todos los puestos de toma de decisiones, se las arreglaron para convencer a las generaciones jóvenes de que son los mejores, lo mismo con los músicos de los años '70 y '60. Son dueños de los medios de comunicación, las compañías discográficas, etc. Además, las personas que todavía tienen dinero para comprar CDs y entradas para conciertos a precios elevados, son los más grandes. ¿Los más jóvenes, los que saben descargas, siguen escuchando esa música? Tal vez también, con la recesión, el desempleo, se idealiza y sueña con un mejor momento, cuando la vida parecía mejor, más fácil, más divertida. Y los músicos de rock más grandes puede encarnar ese período. Una última cosa es que los músicos de rock siempre han prosperado en transgresión: ¿habrán sido los '70 esa última transgresión? Pero me gustaría hacer una diferencia entre los artistas como los Beach Boys o Iggy Pop, que todavía están haciendo por orgullo personal, ni siquiera por dinero, por lo que yo puedo ver, y otros como McCartney o Dylan o Neil Young, que siguen creando música significativa: son más parecidos a los viejos bluesmen que siguen cantando hasta el día de su muerte, y todavía están amenazando, incluso sexualmente, y nadie piensa que es una broma. Esta es la forma en que los Stones podría haber sido, pero no lo hicieron. Pero con tan sólo mirar a los ojos de Jagger cuando Buddy Guy entra en escena en las películas de Scorsese, 'Shine a Light': están llenos de admiración y envidia, y la timidez como el joven que era hace décadas, de ser algo que a pesar de toda su fama y el dinero, nunca ha sido y nunca será ...

-La cultura rock ha tenido dos polos destacados: EE.UU. e Inglaterra... ¿Cree que hoy en día, con el avance de BRIC podemos esperar otra expresiones similares? 

-No sé mucho acerca de la música rusa, más de Brasil, China e India. En la introducción a la edición española del libro, hago hincapié en que lo que la música latina medida ha influido en el rock, lo que pocos saben. Además, incluso en los EE.UU. o Inglaterra, la música rock era una mezcla de muchas cosas diferentes de diferentes culturas y épocas. Así que sí, por razones históricas, la forma angloamericana llegó a dominar, pero siempre ha sido acriollada, mestiza, híbrida, "impura", y por eso la música es tan buena y emocionante. ¿Quién quiere la pureza? Y sí, a partir de la década de los años '50, muchas otras culturas prestado el lenguaje del rock. Pero hoy en día, tal vez no tenga sentido considerar al rock como anglosajón. Así que muchos países están haciendo cosas fantásticas, en América del Sur, en Argentina (y por mucho, mucho tiempo), incluso los artistas estadounidenses están ahora tomando prestado de otras tradiciones como Bhangra (originalmente de la India). Ya no hay una fortaleza unificada de música de EE.UU., a pesar de las apariencias. Las principales estrellas son todavía anglo (sean Springsteen, Dylan, McCartney, o Lady Gaga), pero sobre una base diaria de mezcla (bueno, el rock chino no es mi favorito todavía, pero yo soy un gran fan de K-pop y árabe dub y ritmos indios), creo que tienes razón, los ingredientes de EE.UU.-GB todavía estará aquí por mucho tiempo, pero se diluyen más y más, y complejizado. La única diferencia es que creo que nunca va a ser en el futuro un país o una cultura que domina el mercado y los gustos como fue el caso angloamericano.

-Su libro fue editado al compás de otros ('Retromania' de Simon Reynolds y 'El basurero de la Historia' de Greil Marcus)
que analizan el rock, ¿por qué la cultura rock tiene tanto para interpretar cuando pareciera -siguiendo esos análisis- que no tiene mucho que decir? 
-Estos libros tratan de una tendencia que estaba presente en el comienzo mismo del rock, y desde entonces: la nostalgia, el pasado, cuando pensamos que la música es sobre todo acerca de ser joven, moderno, hacia el futuro. El rock es complejo y contradictorio. Y así, en mi opinión, rico y valioso. Bueno, no me importa que el rock no tenga nada que decir. Es probablemente algo bueno. Cuando los artistas comienzan a "decir" las cosas, suele ser tedioso, aburrido, irrelevante, o peor, inútil. El rock es más potente cuando dice "nada", cuando sólo se describen pensamientos, o el sexo, o diversión, o juega con los tabúes. Creo buen rock es antagónico a los "mensajes". Los mensajes matan al rock. Quizá nos deberían aplicar el título de un disco de Frank Zappa: 'Callate y tocá la guitarra'; como lamentablemente no podemos hacer eso, he ahí la razón de por qué hablamos.
Pero ahora es el momento de parar.



jueves, 27 de septiembre de 2012

No me bajés los brazos, pendejo

Aprendamos de la enseñanza del gran Horacio Accavallo. Acá la nota en Página 12 sobre box & rock y una entrevista a Yamil Peralta deleite para la platea masculina (y femenina por los comentarios que ya he recibido). La hicimos junto a Luis Paz como cuando Apollo y Rocky unen fuerzas en la tercera parte de la saga.

jueves, 16 de agosto de 2012

Artistas que son una pinturita

¡Una nota sobre artistas plásticos en la que no está Milo Locket! Ahí va, mi inconsciente me traicionó. Capos Diego y Adrián (y Milo también). Hoy en el Suple NO.

viernes, 3 de agosto de 2012

Rock espectral

Me gustó mucho mencionar a Max Headroom en esta nota.

miércoles, 18 de julio de 2012

Es sólo rock & roll y diplomacia

MUSICA › A CINCUENTA AÑOS DEL DEBUT DE LOS ROLLING STONES

Sólo rock & roll y diplomacia

En la embajada británica se realizó un evento para conmemorar el aniversario del primer show de la banda. Una muestra de fotos de Michael Cooper y una videoconferencia con el creador de Glastonbury fueron el mascarón de proa para promover la marca británica. 

Por Federico Lisica

A cincuenta años del primer show de los Rolling Stones, la autotitulada “capital mundial stone”, se sumó oficialmente a los festejos de oro que comenzaron el pasado jueves y culminarían con un nuevo tour en el 2013. El evento fue organizado ayer al mediodía por la embajada británica en Buenos Aires. Y si parece algo inusual para la conmemoración de un hecho ligado a la cultura rock, cabe preguntarse si no es más extraña la “simbiosis” entre una banda cuyo bautismo fue en el Marquee Club londinense medio siglo atrás y lo generado desde entonces a más de 11 mil kilómetros de distancia.
Dicho de otra forma, el único flequillo con jardinero de jean que pudo verse en la embajada apareció en un “video tributo” de la banda hacia Buenos Aires. Entre imágenes del frenesí desatado durante sus tres visitas al país (y los doce recitales en el estadio de River), Charlie Watts expresa que lo vivido aquí fue “absolutamente enfermizo”. “Buenos Aires es diferente”, agrega diplomáticamente Mick Jagger. Mientras que una frase de Keith Richards (“la audiencia es tan entusiasta, pueden morir y pareciera no importarles”) agrega un matiz doloroso por lo sucedido un año antes de su último show en la Argentina, en febrero de 2006. Otras secuencias del corto sobresalen y conmueven: la felicidad del público atravesada por la maquinaria más duradera, icónica y exitosa que ha parido el rock (por este mes podrá verse en el sitio web de la embajada).
El encuentro se llevó a cabo en la residencia diplomática situada en Recoleta, más específicamente en el microbarrio La Isla. Nombre exacto para los fines de la recepción; en palabras del propio embajador John Freeman, el cumpleaños de Los Rolling Stones sirvió de “pretexto” para promover a la música británica en su conjunto. Music is Great (Britain) es el nombre de la campaña que aglutina una serie de recitales, encuentros comerciales y concursos planificados para el resto del 2012, y que incluyen a la Argentina. Algunos datos: el Reino Unido es el cuarto mercado más importante de la industria musical global, sólo por detrás de Estados Unidos, Japón y Alemania, y constituye una de sus principales exportaciones: genera cerca de dos mil millones de dólares anuales.
Entre tapices y alfombras con leones, cuadros de Isabel II y un largo piano de cola preparado para la ocasión con fotos de Jagger y Richards en Buenos Aires, surgió desde una pantalla Michael Eavis. En la videoconferencia, el creador del Festival de Glastonbury (que se emplaza en el medio de la campiña inglesa), lamentó que Los Rolling Stones nunca hubiesen tocado allí y dejó entrever que hubo negociaciones para que lo hagan en el 2013. Con toda su bonhomía y sencillez de hombre de campo, habló de vacas y acres (una de las tradiciones es que cada banda que toca en el “Glasto” se lleva un queso artesanal) pero también de los cambios en el negocio de la música y de rock: “Diría que mi show favorito fue el de The Smiths a mediados de los ’80; en la primera edición, en 1970, estuvo Marc Bolan y fue genial; Radiohead, Coldplay y Oasis han sido asombrosos también; pero aquí hay espacio para música folklórica irlandesa, tocan en unas colinas y le dan esa sustancia simple y fundamental al festival”.
Otro atractivo de la jornada fue la selección de fotos de Michael Cooper, quien tomó cerca de 3500 imágenes de la banda en sus primeros años. Entre los veinte retratos estaba la célebre “Once Manos”, la cubierta de Their Satanic Majesties Request y otras de entrecasa, como una en la que Marianne Faithfull y Mick Jagger juegan con el propio vástago de Cooper. “Michael sólo sacaba fotos. Hacía eso. Estar cerca de nosotros y ser además la única persona que yo soportaba allí era algo completamente natural para él. Siempre fue un tipo increíble.”, señaló Keith Richards en el prólogo del libro Early Stones, publicado por Planeta algunos meses atrás. Tras la muerte del fotógrafo en 1973, su hijo Adam es quien se ocupa del legado. También presente en el evento (y como no podía ser de otro modo, casado con una argentina) aseguró que esas fotos fueron la antesala de una exhibición a realizarse a fin de año en el Centro Cultural Borges.

Un grupo muy diferente
Sucedió el 12 de julio de 1962: Mick Jagger y Keith Richards –a poco de abandonar las carreras de Economía y Artes, respectivamente– subieron al escenario de un local de jazz junto a Brian Jones en guitarra, Dick Taylor al bajo e Ian Stewart al piano. Quien se encargó de la batería sigue siendo materia de debate, en parte porque se señala a Tony Chapman, mientras que Richards insistió en su biografía Life que en realidad fue su amigo Mick Avory, luego baterista de The Kinks. Se llamaban distinto (eran los Rollin’ Stones), los habían contratado de improviso y no tenían ni un tema propio (tocaron 18 temas de blues de Muddy Waters y Robert Johnson, entre otros). “Es algo increíble cuando te ponés a pensarlo –le dijo el cantante a la Rolling Stone–. Fue hace tanto tiempo... Algunos todavía estamos, pero es un grupo muy diferente al que tocó 50 años atrás.” El otro Stone que persiste es, obviamente, Keith Richards, quien también tuvo sus palabras sobre aquel acontecimiento memorable: “Nadie se imaginaba nada de esto. Especialmente en aquellos días, una banda cuando mucho duraba dos o tres años, esperabas pasar un buen rato y eso era todo”, expresó a la BBC.
En la galería de arte londinense Sommerset House, donde se realiza una exhibición de la trayectoria del grupo (The Rolling Stones: 50), el pasado jueves se reunió toda la troupe stone. No se encontraron donde quedaba el Marquee Club original, porque –paradojas al margen– ahora hay allí una sucursal del banco Santander. Desde la cuenta de twitter @RollingStones se siguen reenviando imágenes de fans de todo el mundo a raíz del jubileo rockero, sumándose así a especiales de TV, libros y demás. Por otra parte, la banda coqueteó con un posible show de cierre en los próximos Juegos Olímpicos y dejó la puerta abierta para una nueva (¿última?) gira en el 2013. “Yo creo que sí, que finalmente la harán. No será un tour de dos años, pero elegirán ciudades especiales para su historia, y Buenos Aires estará en la lista”, le dijo un emocionado Adam Cooper a Página/12.

domingo, 1 de julio de 2012

No Future III

Estas son otras preguntas que le hice a Thomas Frank para esta nota del Suple No y que no salieron en el artículo

-¿Por qué la relación entre contracultura y publicidad ha sido tan fructífera?
-Es que la contracultura ha sido la misma desde entonces, sea producida por un tipo en su garage o por Disney: ha seguido el mismo patrón. La industria publicitaria, en cambio, la cooptó.
-¿Abrazar los conceptos de la contracultura fue el último gran avance de la publicidad?
-La publicidad, pese a que se reforma constantemente, se mueve entre dos polos. La venta dura y la creatividad. Uno sería: “Este kétchup tiene un sabor mejorado científicamente”. La otra: “Este kétchup sos vos”. Lo que se mantiene permanente es la idea de ser “rebelde”, “sé vos mismo”, “la nueva revolución”, la misma porquería de siempre. Es bastante aburrido si te lo ponés a pensar.
-¿Es cierto que quisiste reeditar el libro al cumplirse 10 años de su primera edición?
-Sí. En el 2007 tuve ganas de hacer una reedición con más entrevistas a publicitarios, investigar más, pero el furor por esa serie de televisión, me hizo desechar de la idea. ¡El otro día vi un libro de publicidad basado en Mad Men! ¡Me puso como loco!  
-¿Qué aspectos de los ’60 quedaron por fuera del discurso “oficial”?
-Investigué muchísimo sobre el movimiento sindical de esa época, que tuvo avances notables, es de las mejores herencias que tenemos, pero nadie los recuerda, está desapareciendo frente a nuestros ojos. Es algo horrible de ver. No hay nostalgia por el movimiento sindical. En una época los estadounidenses participaban de la toma de decisiones económicas. Hoy ya no. Lo hacen todo los capitanes de la industria, Wall Street, los lobistas...
-¿Considerás que el idealismo de la primera campaña de Obama -su mejor ejemplo fue el poster ‘Hope’ de Shepard Fairey- se puede relacionar con esa nostalgia de los ’60?, ¿cómo es la situación en un año presidencial?
-El idealismo se ha ido. Yo probablemente sea un buen ejemplo de ello. Realmente perdí la fe en él. Obviamente lo voy a votar porque no quiero que vuelvan los republicanos. Tenía el mundo a sus pies en el 2008 y eligió esencialmente hacer muy poco. Podría haber reformulado la economía del país y no lo hizo.

sábado, 30 de junio de 2012

No future II


Estas son otras preguntas que le hice a Simon Reynolds para la entrevista del Suple NO y que no salieron en el artículo.


-¿Cuánto tiene que ver el nuevo valor de la música -gratuito en la mayoría de los casos por el download- en esta experiencia con la música?
-La izquierda abrazó la desmercantilización porque pensó que afectaba a las grandes corporaciones, la idea de que la música dejaba de ser mercancía. Lo irónico es que esto no afecta tanto a los grandes como a los sellos más pequeños. De joven, comprarse un disco era una decisión muy grande, y te asegurabas que ibas a escucharlo. La desmercantilización lleva a que la música sea menos producto, menos sagrada, a veces se acerca a la nada misma. 
-En Argentina se emite Peter Capusotto y sus videos, un programa de TV donde el humor usa el discurso del rock. Se llegó a afirmar que este programa era lo más importante que le había sucedido al rock en los últimos años. No hablamos de un disco, ni de un músico sino de un programa de TV. También pasa con la publicidad, las películas de Jack Black o incluso libros como el tuyo que analizan el rock. El rock no sólo se ha adecuado a diversas formas de consumo sino que sus mensajes más incisivos parecen provenir por fuera de la música. ¿Todo el rock es hoy meta rock? 
-Mucha música hoy puede ser oída como parodia pero sin el humor. Se copia el estilo pero no para hacer gracia. Programas como The Mighty Boosh o Flight of the Conchords, en cambio, son parte de una parodia distinta. Lo retro se vuelve gracioso sin el problema de lo anticuado. Pienso en Neil Innes, un músico ligado a los Monty Python y que trabajó con ellos en The Ruttles. Es buen músico pero no sé si es muy creativo. Como crítica, puede decirse que el humor te permite eso: no ser muy creativo.
-Cuando el CBGB cerró sus puertas, Patty Smith dijo algo así cómo “no se preocupen por el CBGB creen sus nuevos CBGB”, ¿se ha perdido esa urgencia?
-Creo que hay gente con muchas ideas creativas hoy en día, el punto es que no te podés proponer ser el nuevo CBGB. Se tienen que dar un montón de factores: La gente, el espacio, las bandas con material excitante. Debe haber nuevos CBGB por ahí creándose.
-Decís que te hubiera gustado trabajar más sobre la diferencia entre lo original y la  innovación, ¿podés adelantar algo?
-Original significa que no hay nadie como vos, en la innovación podés copiar a alguien y hacer algo distinto. Cuando en la escena tecno se comenzó a copiar al sonido de Chicago no se estaba siendo original, pero comparado con el resto de la música era muy innovador. Podés no ser original y ser innovador. Está bastante relacionado con la tecnología, tal vez no totalmente, pero en un punto se entrecruzan. Lo más innovador de los Beatles fue ‘Tomorow Never Knows’ o ‘Strawberry Fields For Ever’. Sin la tecnología solo hubiesen entregado canciones como ‘Yellow Submarine’, mucho más clásicas. Lo original tiene más que ver con tu personalidad, con tus propias marcas, Van Morrison con su voz es original. Es una visión original pero no necesariamente innovadora.
-En Después del rock cerrás con la siguiente idea: “Tal vez es tiempo de que Occidente descanse”. ¿Se relaciona esta idea con la retromanía? ¿Creés que con el cambio sociopolítico que se está percibiendo en el mundo -el avance del BRIC por ejemplo- haya lugar para un cambio en la música?
-Hay que tener en cuenta que cuando surgió el rock en Occidente, había muchos sectores jóvenes, prosperidad económica y los medios masivos chocando contra los valores tradicionales. En este sentido, la música pop coreana por ejemplo, no es algo nuevo, repite los códigos del pop occidental. Todavía no se ve ese surgimiento, pero seguramente haya uno.

jueves, 28 de junio de 2012

No Future

Las notas que publiqué hoy en el Suple NO. Una habla sobre esto la otra sobre esto otro. Recomiendo leerlas como si fuese un díptico.

viernes, 13 de abril de 2012

Más del Bafici en el NO


Si de algo ha servido el Bafici, es de poner en primer plano cierto tipo de historias -como Ocio o Los Paranoicos- donde el rock deja de ser un color, una banda sonora, o es filmado de oído, para volverse el motor en sendos portarretratos generacionales. Este año, hay tres películas de este tipo seleccionadas para la Competencia Oficial Argentina. Todas óperas primas de directores sub30 del interior.
Juanma Brignole concibió Mis sucios tres tonos como un homenaje a Posadas y a su propio entorno. “Siento que ahí me muevo bien. Es un poco el clisé de pinta tu aldea”, explica con su tonada misionera intacta. “La filmé pensando como si la cámara fuese uno más en el medio de una salida de mis amigos durante la secundaria”. En esa noche, el grupo tiene pensado ir a un recital de Fun People. Será la última salida ya que uno de ellos se irá de Misiones para seguir su camino en Capital. “Todo transcurre en los márgenes, porque así lo vivía yo -explica-. Mi intención fue filmar con la pulsión que tenía a los 16 años, sobre lo que sentía cuando venía una banda de Buenos Aires, para nosotros era como que vinieran los Stones y una excusa para andar juntos”. En ese deambular aparecen remeras de 2Minutos, escaramuzas en la puerta de un local y sexo. Todo huele -y se ve- con espíritu adolescente. Sin embargo, que apareciese Fun People era una de las dos variantes que manejaba el realizador. “Eran ellos o Flema, mis dos bandas favoritas por entonces, pero por las razones obvias, no podíamos contar con Ricky Espinosa. Me gusta lo anacrónico de la peli, que no se ahonde en la fecha. Es a finales de los ’90 y para entonces Fun People no existía más”. ¿Aparece pues Nekro? “No quiero contar mucho, pero llegué a pensar en ponerme una peluca con rastas rubias, por suerte no fue así”, seduce Brignole.
Si bien el largo exuda lo que propone su título (extracto de la letra de ‘Punk Rock sobre
Beethoven’ de Flema), algo singular es que prácticamente no tiene música. “Me causa gracia que al principio hay unos pibes haciendo skate mal, otros juegan al fútbol y se les pincha la pelota, no pueden entrar al recital, lo escuchan de afuera. Mi adolescencia era toda así, pero sé que sin la música, ese momento hubiese sido una verdadera mierda”, confiesa. Lo que sí hay es mucha filosofía del “hazlo tú mismo” y pronto. De hecho, Brignole tiene como referente a Raúl Perrone, el mandamás local en ese tipo de registro. “Es cine loco dejate de dar tantas vueltas y salí a filmar. Esta película tenía que filmarla entonces o no la filmaba más, sé que ahora ya no la puedo hacer, ya cambié”, se sincera.
El espacio entre los dos se mueve en la misma senda, pero troca Misiones por las afueras de Córdoba y a la banda de amigos por un grupo de pop rock. “Tenía la necesidad de contar el traspaso de cierto momento de la juventud”, cuenta Nadir Medina, su director. Al igual que Brignole reconoce como influencia a Ezequiel Acuña y Andrew Bujalski, dos números puestos en eso de captar la adolescencia. Tras dar un recital, los integrantes de Mala de  Álvaro deciden pasar la noche juntos. Malena, Pablo y Tomás, charlan, beben y son conscientes de que se enfrentan a algo que todavía no pueden manifestar bien qué es. “Es la conformación de un triángulo amoroso bastante extraño, la cámara los va siguiendo hasta el mediodía, se ven todos los estados de ánimo de uno de ellos, está confundido”, dice el realizador. La música será el cuarto integrante. “Más allá de la historia, y del rock, quería contar sobre la música como un factor de unión -señala- había pensado una onda, y apareció Francisco Kreiman, el hermano del protagonista que justo había sacado un CD, y compuso algunas canciones especialmente”.
Atención productores a la caza de concursos, becas y premios. Una novedad de El espacio entre los dos fue su producción colectiva y novedosa. “Se sumaron todos, los actores, los técnicos, e iniciamos una campaña de crowd funding. La movida nos pareció súper interesante y decidimos adaptarlo a nuestras necesidades. Abrimos una página de Facebook y corrimos la bola entre los nuestros. Aportaron de 10 a 300 pesos, y así logramos financiarla. Es un poco el espíritu que tiene la película”, repara Medina.
Al cielo, de Diego Prado y con guión de Maria Eugenia Cortajerena, cuenta la historia de Andrés: Un estudiante  secundario platense seguidor de una banda cuyo líder acaba de fallecer. “La idealización, arriba del escenario o después de muertos, y su relación con el aura de las figuras religiosas, el fanatismo, los sentimientos que despiertan; Pagani, el rockero de la película, representa un poco eso para Andrés”, repasa la guionista. El director confiesa que no se basó en ningún músico en particular. Pero “le pareció interesante” reconstruir su muerte a partir de material de archivo de la muerte de músicos reales para forzar los límites entre ficción y documental. “Eso le imprime cierto status de icono”, señala. Andrés, criado en el seno de una familia católica del barrio de Tolosa, plasma sus dudas entre el ídolo rockero muerto y la parroquia a dónde asiste. Para canalizar la efervescencia hormonal y sus disyuntivas aparecerá otra banda; Andrés no sabe -o sabe perfectamente- si lo que lo seduce es su música o uno de sus integrantes.  
Al Cielo no le huye a la historia rockera de La Plata aunque tampoco abusa de guiños. Cortajerena cree que la historia podría pasar en cualquier otro lugar y el director utilizó ese background para concebir al protagonista “Si por algo se caracterizan las bandas de La Plata es por transgredir constantemente los esquemas”, remata.  
Algo ha cambiado desde que Eddie Pequenino se pusiera a cantar en la iniciática Venga a bailar el rock. Ya no más de esas ficciones aleccionadoras con la asociación de roquero = reviente. El rock pasó a ser la válvula de cierta urgencia. Los entrevistados se muestran entusiasmados por la amplia recepción en el festival de estos films. “El Bafici siempre tuvo un poco ese criterio, pero me pareció buenísimo que se inclinen por este tipo de películas rockeras y con mucha libertad”, dice Medina.  “Puede haber un lindo complemento, yo hablo desde el lugar del seguidor, no es sobre Fun People, es sobre un grupo de pibes que van a ver a Fun People. No vi las otras dos, pero al ser óperas primas me imagino que tienen mucho rock encima”, especula Brignole.

Mi sucios tres tonos: 13 de Abril, a las 23 hs en el Hoyts 3 del Abasto Shopping. 15 de
abril, a las 13:00 hs en el Centro Cultural San Martín. 19 de abril, a las 13:15 hs en el
Arteplex Belgrano.

El espacio entre los dos: 18 de abril, a las 21:00 hs en el Hoyts 5 del Abasto Shopping. 19 de abril, a las 13:45 hs en el Hoyts 12 del Abasto Shopping. 22 de abril, a las 19:15 hs en el Centro Cultural San Martín.

Al cielo: 17 de abril, a las 22:45 hs en el Hoyts 11 del Abasto Shopping. 18 de abril, a las 16:15 hs en el Hoyts 11 del Abasto Shopping. 22 de abril, a las 19:45 hs en el Hoyts

viernes, 6 de abril de 2012

La fantasía antisistema

–¿Es buena la guitarra? –pregunta el estafador.
–Es la que toca Slash –dice canchero el vendedor.
–Ah, ¿quién es Slash? Dale, la llevo.
Nota en el NO sobre la peli  Masterplan.

jueves, 29 de marzo de 2012

Una mujer impúdica

"No es difícil imaginar el nombre de Anaïs Nin en el borrador de Woody Allen con los personajes de las secuencias oníricas en Midnight in Paris. Pero las coordenadas espacio-temporales no la incluyen en la fiesta parisina de los años 20 con Hemingway, Eliot, Stein, Buñuel, Dalí y la pareja Fitzgerald, sino entre los que asomaron con su arte poquísimo después. En cierta forma, Nin podría llegar a cuadrar en el personaje de Adriana –la musa de Owen Wilson que tiene tantas aspiraciones literarias como amantes–, y vamos, si la película de Allen incluye en un segmento a la belle époque, bien podría haber dedicado un fragmento a esta mujer que es reivindicada por el feminismo, tuvo sus amores icónicos, y conjuga algo fundamental como todos los que fueron recreados en esa película: fue dueña de su propia vida y la moldeó como una obra que genera fascinación en los demás".

Primer párrafo de un artículo en Alma Magazine sobre una mujer impúdica